Lluvias de Ideas para Emprender un Negocio
Veamos como muestra. Las siguientes ideas que se pusieron en acción y dieron resultados para salir del fracaso y acumular fortuna. Existen ideas provocadas por pensamientos optimistas.
En Luisiana salió a la venta una parcela muy grande de tierra. Hubo dos ofertas de compra. La primera la hizo el dueño de los terrenos contiguos. Su oferta era baja, porque gran parte de la propiedad estaba cubierta de bambú y pensaba que era terreno improductivo. El otro comprador ofreció el doble y se quedó con la tierra. Cortó el bambú y se le vino la idea de fabricar cañas de pescar, que después vendió por la misma cantidad que había comprado la parcela.
VER EN AMAZON
También existen ideas divinas provocadas por el fracaso. R. F. Le Toureau empezó en la vida de los negocios como un empresario de garajes; al fracasar, se metió de contratista de obras públicas. Era subcontratista del proyecto de la presa Hoover, cuando tuvo la mala suerte de encontrar una capa de roca muy difícil de remover, la cual le ocasionó retrasos considerables y le obligó a gastarse todo el dinero que tenía.
Le Tournau no culpó a nadie, ni se condolió de su mala suerte, y se responsabilizó de lo ocurrido. Después de cada dificultad encontraba consuelo en la oración. Un día, mientras oraba, descubrió la manera de sacarle provecho a las dificultades. Decidió dedicarse a la fabricación de maquinarias para mover todo tipo de roca.
Las excavadoras Le Tourneau se utilizan hoy en todo el mundo. Le Tourneau
dejó varias fábricas, y aún sigue amasando millones de dólares. Además, existen ideas producidas por las frustraciones. Knut Hamsun, el inmigrante noruego, fracasó en todos sus proyectos.
Finalmente, desesperado, decidió escribir la historia de sus frustraciones en un libro que tituló El Hombre. Esta obra le ayudó a ganar el premio Nobel de literatura, y editores de todo el mundo empezaron a llamar a su puerta. Ganó suficiente dinero y después se retiró.