La Formación Integral Conduce al Sendero del Éxito
Por Denis Aguilar Urbina
VER EN AMAZON
La formación integral es amplia, y esto
es lo fascinante de este tema, pues nos permite navegar libremente en su vasto
océano. Pero debemos hacerlo en su debido orden. Iniciando en su punto de
partida y desarrollándose paso a paso en su ruta de lineamiento para atesorar
sus riquezas.
Sin lugar a duda, el punto de partida es
la formación de persona. Dios hizo a las personas con un propósito determinado
y esa es la encomienda delegada al ser humano de parte de su Creador. La
formación del ser humano también tiene su punto de partida para el desarrollo
personal, y así, llegar al máximo de su potencial.
El carácter y la actitud:
El punto de partida de cada persona es
su actitud; debe ser formada y consolidada. Esto se logra con instrucciones
sólidas dirigida al carácter para estructurar una voluntad estable en pro del
progreso.
En el carácter y la actitud existe
diferencia y similitud
La diferencia:
El carácter se define como algo distintivo que diferencia a una persona
de otra. Relacionado a su forma de ser, pensar y actuar y sentir. La actitud es
la disposición de ánimo con la que una persona afronta las situaciones.
La similitud:
El carácter se describe como la manera de pensar, actuar y sentir. La
actitud como bibliotecaria recoge los pensamientos y sentimiento que está en el
interior de las personas y la proyecta al exterior, hacia afuera. Es como el
vehículo del carácter que hace su recorrido de adentro hacia afuera. Eso es lo
que se ve exteriormente en las personas. De allí se deriva el pensamiento:
“Usted es su actitud y su actitud es usted”. Eso indica que, nuestro
comportamiento proviene de nuestra actitud. La actitud puede ser positiva o
negativa según como este alimentado su carácter.
No hay comentarios:
Publicar un comentario